viernes, 10 de mayo de 2013

Qué es la mielina



La mielina es la capa gruesa que recubre los axones (tallo de las neuronas o células nerviosas), cuya función permite la transmisión de impulsos nerviosos entre distintas partes del cuerpo gracias a su efecto aislante. Se le clasifica como una lipoproteína y se encuentra en el sistema nervioso de los vertebrados.

¿Cómo se forma la mielina?
La mielina se forma por una sustancia producida por las células de Schwann presentes en las neuronas conectivas y motoras, las cuales se enroscan a lo largo del axón formando la vaina de mielina, la cual es una sustancia que aísla con varias capas de lípidos y proteínas que rodean a los axones y acelera la conducción de los impulsos nerviosos al permitir que los potenciales de acción salten entre las regiones desnudas de los axones o nódulos de Ranvier (lugares donde no se enrosca la mielina o lugares no mielinizados), y a lo largo de los segmentos mielinizados.

Materia blanca y gris del cerebro
La mielina tiene un color blanco, de aquí la frase “materia blanca” la cual se refiere a la zona del cerebro cuyos axones están mielinizados, y la “materia gris”, se refiere a los cuerpos neuronales que no están mielinizados. La corteza cerebral, por ejemplo, es gris, al igual que el interior de la médula espinal (en donde los cuerpos neuronales se disponen en el centro y la mayoría de axones discurren por la periferia)
.
Principales funciones que cumple la mielina:
• Conductor de impulsos eléctricos que envían y reciben mensajes de todo tipo al cuerpo.

Causas de la pérdida de mielina
• Las enfermedades desmielinizantes, que son aquellas en donde la mielina es el principal objetivo. Hay dos grupos principales de estas enfermedades: las enfermedades adquiridas (como la esclerosis múltiple) y los trastornos neurodegenerativos hereditarios.

• La falta de hierro durante el embarazo (lo cual afectaría el sistema nervioso del feto sobre todo si esa carencia ocurre durante la etapa crítica de formación del sistema nervioso.), y durante los primeros años de vida pueden afectar profunda y de forma duradera el desarrollo cerebral del niño.

• La inflexibilidad, el miedo y la ira frecuente e intensa pudiesen ser factores que predisponen a deficiencias del sistema nervioso.

Síntomas de la pérdida o daño de la mielina:

A la zona de daño o destrucción de la mielina se le denomina lesión o placa. Si la vaina de mielina se daña parcialmente o se destruye, los impulsos nerviosos se ralentizan (se hace más lento el proceso) o dejan de transmitirse, y esto ocurre debido a que los impulsos se transmiten a lo largo de toda la fibra nerviosa en lugar de entre nodo y nodo, lo que requiere mucho más tiempo de transmisión.

Los síntomas que esto provoca son:
• Un cortocircuito en la transmisión de los impulsos nerviosos.
• Disfunción del sistema nervioso debido a que el sistema esta ralentizado, lo cual puede generar deficiencias sensitivas como visión borrosa, problemas de coordinación e identificación de lateralidad, dificultades para caminar, ir al baño (debido al control insuficiente de las esfínteres), parálisis, etc.

• La pérdida de mielina por enfermedades ocasiona graves trastornos del sistema nervioso debido a que los impulsos eléctricos no se conducen con suficiente velocidad o se detienen en mitad de los axones y, al ser autoinmunes, el sistema de defensas ataca a la mielina al considerarla como una sustancia desconocida, ajena al organismo.

• En el caso de esclerosis múltiple, la cual ataca la sustancia blanca (mielina) del sistema nervioso central, puede haber recaídas y fases de remisión (o brote), con periodos de remisión cada vez más cortos en el tiempo. Sus síntomas incluyen cualquier combinación de ceguera parcial (o ver borroso o gris), paraparesia espástica, andar inestable, vértigo, diplopía, y la incontinencia.

• Aunque la depresión, ansiedad, miedo y angustia se pueden deber  otros factores, pueden ser síntomas de la desmielinización. 

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