martes, 8 de mayo de 2012

Fui diagnosticada con EM y estoy curada



Hace tres años, debido a que caminando por el campo me iba hacia la derecha, fui a consultar a un neurólogo porque relacioné esa falta de equilibrio con una ceguera que había padecido en mi ojo derecho hacía 15 años, y en ese momento fue un neurólogo quien me ayudó a recuperar la visión.

Como habían pasado 15 años y mi vida había dado un giro de 180º: Me había mudado porque había sido madre soltera, había dejado de trabajar para dedicarme a criar a mi hija y ya no sabía dónde encontrar a ese neurólogo que me hizo recuperar la vista; consulté con otro neurólogo creyendo que un neurólogo me ayudaría (en ese momento no sabía que existía una maffia médico-farmacéutica que lucraba con la enfermedad).

El nuevo neurólogo me diagnosticó con Esclerosis Múltiple, una enfermedad del sistema nervioso central,desmielinizante, progresiva, neurodegenerativa y crónica con pronóstico de terminar en una silla de ruedas si no me aplicaba un tratamiento inyectable tres veces por semana, colmado de efectos secundarios desagradables (tos, fiebre, estado pseudo gripal, incluyendo una reducción de la función pulmonar y una acumulación de líquido en los ojos… y otras bellezas como consecuencia de un tratamiento que no cura y además cuesta una fortuna.

¿Suena a amenaza? pues si… era una amenaza, como broche de oro este neuro me dijo que una paciente suya estaba muy contenta con el tratamiento (ahí tuve que reprimir un ¡¿me está cargando???!)

Por supuesto ni me apliqué el tratamiento ni hice caso a su advertencia “¡no veas Internet!” y me zambullí en internet luego de la consulta. En internet descubrí que la EM era una institución: había grupos, foros, páginas de pacientes que contaban cómo evolucionaba (o involucionaba) su vida… ¡un negocio fabuloso para quienes cobraban las regalías! Y sobre todo se repetían hasta el cansancio las frases: “La EM no tiene cura, no se conoce su causa…” ¿si no saben qué la causa cómo pueden afirmar que no se cura? ¡pamplinas! cada vez me olía más a negocio médico-farmacéutico…

Entonces encontré en Internet un cirujano vascular, Dr. Paolo Zamboni, que tratando de aliviar a su esposa diagnosticada con EM, descubre la conexión venosa en la EM

http://esclerosismultiplebogotacolombia.blogspot.com.ar/2011/09/ccsvi-la-conexion-vascular-primera.html

http://enbuscadelequilibrioperdido.blogspot.com.ar/2010/01/la-conexion-alternativa.html

http://www.thob.org/articulo/por_que_la_conexion_venosa_a_la_em_no_se_ha-71348.html

Bueno, tanta información necesitaba acción y como había abierto un blog para hablar de todo lo que los neuros querían ocultar, y había hecho cantidad de nuevas relaciones que estaban en mi misma situación llegué hasta un cirujano vascular en un hospital público que me hizo un eco doppler de mis venas del cuello donde se vio que la sangre no drenaba normalmente de mi cerebro. En ese momento supe que mi eterna contractura cervical había llegado demasiado lejos… y recordé las palabras del neurólogo que me curó el ojo derecho “vigilá esa contractura cervical, porque esta vez fue el ojo pero la próxima puede ser algo peor…” lo peor fue el equilibrio, pero ahora estoy pensando que en realidad lo peor fue el neuro que me diagnosticó EM.

Bueno, al conocer la causa de mi desequilibrio, lesiones, antigua ceguera temporal, hice lo que en su momento debería haber hecho: contraté un masajista chino. Yo sé que más de uno no va a creer que mi lapidario diagnóstico incurable, progresivo y crónico se desvaneció gracias a un masajista. Sobre todo más de un pedante neuro apelará a mi ignorancia (desconociéndolo todo de mi) para denostarme, ridiculizarme y si pudiera aplastarme como una cucaracha.

Pues no me importa, tengo la consciencia muy tranquila, mucho más que los neuros que lucran con la enfermedad y me alegro de haber consultado aquél neurólogo respetable que curó mi ojo derecho y me advirtió sobre las consecuencias que podía traerme mi eterna contractura.

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